No hace falta un texto perfecto ni un asunto formal. Sí ayuda saber qué buscás y con qué contás, así la respuesta va directo al punto y no damos vueltas.
Contanos en pocas líneas qué te trajo hasta acá. Puede ser una duda sobre una guía, un pedido por un cuaderno de ejercicios o una consulta por los recursos descargables. Si mencionás el tema —sueño, respiración, caminatas, journaling o pausas digitales— mejor todavía: nos ubica enseguida.
Si es la guía de reinicio de siete días, un cuaderno de respiración o una plantilla de rutina semanal, decilo con tus palabras. No hace falta el título exacto.
Nos sirve saber si nos escribís desde el trabajo, desde casa o entre horarios corridos. No es un dato obligatorio, pero cambia el modo en que pensamos la respuesta.
Si buscás una recomendación de lectura, un recurso para descargar o simplemente una aclaración, escribilo. Así sabemos si alcanza con una respuesta breve o conviene algo más largo.
No pedimos documento, teléfono ni dirección. El correo es solo un canal de comunicación, no un punto de visita ni una sede. Tampoco hay cobros ni planes ocultos.
El formulario recibe un mensaje de texto. No procesa archivos ni imágenes. Si querés describir algo, contalo con palabras y listo.
Si querés preguntar por una guía, por los cuadernos de ejercicios o por los recursos descargables, dejá tu mensaje acá. No hay registro previo ni trámite: solo el formulario. Al enviarlo, el sitio te muestra una página de agradecimiento para confirmar que el mensaje llegó al procesador.
Si te quedó una duda sobre alguna guía, un cuaderno de ejercicios o los recursos descargables, podés escribirnos. No hay formularios largos ni pasos previos: contás lo que necesitás y listo. Leemos los mensajes cuando podemos, sin prometer tiempos ni respuestas automáticas.
El correo sirve para consultas sobre el proyecto editorial y su biblioteca de plantillas, listas y audios. Si tu pregunta es sobre una descarga puntual, aclaralo en el mensaje y te orientamos con lo que tengamos a mano.
El proyecto editorial se coordina desde una dirección postal en el centro porteño. No es un local abierto al público ni un punto de visita: es la dirección que figura en los envíos y trámites del proyecto. Si necesitás escribirnos, el correo y el teléfono de abajo son el canal directo.
La dirección es solo un dato de contacto y correspondencia. No hay atención presencial, horarios de visita ni entrega en el lugar.